
La gradación o clímax es una figura retórica del pensamiento que consiste en juntar en el discurso palabras o frases que, con respecto a su significación, vayan como ascendiendo o descendiendo por grados, de modo que cada una de ellas exprese algo más o menos que la anterior, o lo exprese con más o menos intensidad.
Por ejemplo, en este fragmento de Zorrilla:
Rey sin vasallos, sin amigos hombre,
en mi raza extinguido el reino godo,
sin esperanza, sin honor, sin nombre,
perdido Teudia, para siempre todo
O en este fragmento de una de las coplas de Jorge Manrique:
[…]
allí los ríos caudales,
allí los otros medianos
e más chicos
[…]
La gradación puede ser claramente ascendente, como en esta Rima XXIII de Bécquer:
Por una mirada, un mundo;
por una sonrisa, un cielo;
por un beso…, yo no sé
qué te diera por un beso
O claramente descendente, como en el siguiente fragmento de un soneto de Góngora:
[…] no sólo en plata y viola truncada
se vuelva, mas tú y ello juntamente
en tierra, en humo, en polvo, en sombra, en nada



























