«Los ojos de Dios» y otras prosas
«Los ojos de Dios y otras prosas» incluye "Tierra de hombres sin pan" y "Hábitos de noviembre" de la autora española Nandi Posada...

«Los ojos de Dios y otras prosas» incluye "Tierra de hombres sin pan" y "Hábitos de noviembre" de la autora española Nandi Posada...

La bandera en el trueno (cartas cerradas) es una serie de prosas poéticas escritas para Morgana de Palacios por el autor israelí Gavrí Akhenazi...

«Palabra de Dios y otras prosas» incluye además "Ata-duras" y "Pretensiones" de la autora española Nandi Posada...


He aprendido a asociar el azul con la ambivalencia de mis emociones; un océano vasto donde navego entre la añoranza y la paz. En su infinito...

Tu boca, aún en mí, es una larga circunstancia que acontece con dulce morbidez. Sierpe tu lengua envolvedora de los pensamientos que me acosan el...

Es tiempo de olvidar los guantes de modales. Mi cuerpo ya no tiene miedo y se ofrece desnudo al barro viejo que se acumula en todas las puertas que voy...

Estas paredes sin culpa están llenas de mis culpas. El concreto es áspero como la inocencia de la mano cuando siembra. Intento repintar mi lamento para...

Incluye Amando, El alma y Azúcar para las grietas.

Estoy bien, diría mi estrella gemelar que ha dibujado su trazo breve en la mitad de mi mano. Y si he de probar de su sabor bajo la luna, sería traducible...

Este canto vibra en la orilla del ruido donde hay miedo, está a medio milímetro del silencio. Este canto es una espina que grita, una gota de angustia...

Incluye Brahma y el alfarero, Miserere, Maia y Canción del enemigo.

El buen libro es como un cofre mágico de verdades que resplandecen cuando lo abres. Es la figura mitológica del genio de la lámpara que se mudó al...

«Dylana y Diram» es un extenso poema narrativo del poeta y novelista kurdo-sirio Salim Barakat. Lee aquí algunos de sus textos...

Niña, niña, niña… para poder cruzar el estrecho puente hacia ti me hace falta apoyarme en tus pensamientos y en tus ojos: ¿por qué no me miras? La ciudad...

En el cuarto de los solos, somos dos, o tres o tres son multitud y entonces ya somos demasiados dependiendo. El cuarto de los solos dejó de ser el...

Jorge Alejandro Neira Rozas nació en Chile. Es antropólogo de profesión, poeta y cuentista. Escribe desde su juventud. Su primera publicación...

Incluye Del género epistolar, de Morgana de Palacios; Meditando, de Eugenia Díaz Mares; Cristales de otoño, de Idella Esteve, y Fernet con cola, de Gavrí Akhenazi.

Incluye Tu sombra en las cortinas, Carolina y Divagaciones para el retorno.

Incluye Cadencia, de Silvio Rodríguez Carrillo; Metáfora del lugar, de Isabel Reyes Elena; Desnudo, de Ronald Harris, y Agradecido, de William Vanders.

Este caracol ebrio que besó tu mano, y que la maldijo de amaneceres epilépticos nos dice al oído cada día: escribeescribeescribe...

Incluye Entre el arrebato y la reflexión, El blog, De lo conmovedor, Yo no era, Una cuestión de hambre, Escalada y Con-versar.

Criaturas extrañas, las casas sin cristales iluminaban sus ojos con la tristeza de las farolas. Él era la boca de tragarse noches y las manos del hambre. Y yo carne de...

Incluye Eternidad trasmutada, Espantando a mis ojos de los otros, Vendo libros y Abandonado.

Incluye Disparos en mis pausas (selección), Mi yo monocromático, Aguardo y No es traición.

Incluye Me tocó una señorita, Algunos códigos gárgola y Breve recado a la parca.

Incluye Pediluvio, De(h)errumbre, Apex vacío, Canto de la herida, Las frases en la sombra, Zonda y Amor de mi cólera.

El fatum o el factum, qué más da. Ambos se alían para romper el vicio de mirarnos. Pienso en untarle cocaína por dentro de la boca, mientras él se quita...

Dios bendijo tus caderas de princesa porno, de cenicienta de prostíbulo. Dios te montó con su espada de tinieblas y te dio el nombre que hoy nos multiplica...

Me llega este silencio como un viejo amigo y se queda aquí, entre mis costuras, en los huecos que deja el sol, en esta soledad de pagoda y frío...

Incluye Sin título, No he de volver a Dios cada mañana e Infantes.

Cuando el dolor se instala para no marcharse, hay que apretar los dientes, callar y no ponerle alas, silenciar el ritual del desespero, hacer oídos sordos al...

Recordé aquella canción, la que ahuyentaba al silencio, al vacío, la que susurrabas inesperadamente mientras la banalidad anegaba la casa y mis...

A veces mis ojos me abandonan. Se van de turistas sin provocarme dolor y yo me quedo tallada en piedra con huecos secos en el rostro. Es extraño porque...

Con la garra cerrada, el animal explora el tacto de lo cálido. Si abre la garra, habrá un estremecimiento en todo el aire, un rasgo de viento en el paisaje...

Es tiempo de olvidar los guantes de modales. Mi cuerpo ya no tiene miedo y se ofrece desnudo al barro viejo que se acumula en todas las puertas que voy...

¿Recuerdas las ventanas? Se asomaban al jardín y un poco más allá paraban los tranvías. Su sonido metálico en la noche acunaba la nostalgia, desatando en...

Incluye La alegría de olvidar, De: Anotaciones para repetir en silencio y Sin título.

Sé que acabaré perdiendo la batalla. Mi cuerpo se convierte en historia, pero esa luz que se posa en la ventana y que, tímidamente, como un gorrión...

Dentro de este lugar el silencio es un inmensurable eco que se hace maquinalmente pulcro en los rincones y ambiguo y anchuroso mientras flota...

Quedarán los poemas cuando todo se acabe. Poemas en el aire como cartas absurdas que no esperan respuesta. O no, porque si tengo un resto de lucidez...

Mi mundo siempre tuvo mucho de papel más allá de su fragilidad. Había muchos libros en mi mundo. Grandes bibliotecas había en mi mundo que...

Como una doliente flor de secano heredé la semilla y la forma de contemplar lo ausente, de separar el grano de la paja y echarme a dormir...

Las líneas del tiempo se pintaron simétricas alrededor de tus ojos pero nunca lograron deslucir la luz de su picardía. Los años que se iban...

Hace unos años trabajé en un quiosco de revistas y periódicos, muy bien situado y que tenía mucha clientela. Lo conocía porque desde niña compraba...

Entender y admitir la personalidad de un Índigo no es nada fácil, porque la mayoría de nosotros hemos perdido la pureza primigenia, el salvajismo...

Voy a sellar mi boca con su melancolía. Voy a tapiar mi mente y toda la barroca amargura de los versos que no terminan de definirme. Voy a cerrar la puerta sin...