«El hombre sin propósito» y otras prosas
Escritas por
William Vanders

El hombre sin propósito
El hombre sin propósito dará la espalda a toda circunstancia.
Huirá de sí mismo y se curvarán sus pies en dirección al trauma.
Fabricará tres falacias por cada mentira proferida y caminará con el rostro borrado.
Las palabras carcomidas se pegarán a su cuerpo para que el alma se inmunde. Será un muñeco frágil con espíritu distante.
Hará un pacto con la traición y le impondrá ceguera a la culpa.
El hombre sin propósito extraviará su sangre para que el corazón no lata.
Poema con arte
Menor
En esta taza de café bebí el recuerdo de tus ojos,
esa distancia salobre sin rotonda para el regreso.
Vengo arrastrando mis años como quien se empeña en morir para otorgar vida.
Las palabras se cansaron y aparecieron las balas.
En esta guerra contra el futuro, no puedo darle a mi fe nuevo pecho: dejé de sostener el sol para dejarlo hundirse en el paisaje.
Mayor
Volví del cansancio.
El amor propio
halló la sombra de mi cuerpo,
la calzó en la brújula de la frente:
Ahora me proyecto en cuatro shadows
y hay motivo para luchar con la fuerza de cinco.
La vida me puso en la migaja,
ahora busco el pan de la no derrota.
El hombre y la furia
Y qué si soy triste. Y qué si soy aburrido. Tu percepción jamás alcanzará la raíz de donde provengo, nunca sabrás el ciclo de lluvia que me posee, y no podrás fotografiar a mi sombra cuando se incline para beber luz.
No pongas a prueba al hombre bajo el esqueleto porque no tendrás pestañas para reaccionar a su furia.
Puede que solo sea un huracán con el coraje de dar la vuelta para golpear sin tocarte.
Hay espaldas con balas de agua.



























