Viejas luces
Escrito por
Eva Lucía Armas

En aquel otro ayer, jugábamos con luces.
Nuestras manos alzaban las flores del almendro
y mojábamos puentes de madera y perfume
con victorias compradas a los cuentos sin dueño.
El uno para el otro, en un galeón de ausencia
que navegaba el aire por la ruta del miedo,
éramos viento y vela, el mar, la playa insólita,
un caracol que habla, un día sin destierro.
Éramos esa magia de ser por fin dos magos
que se ofrecen sus trucos como si fueran ciertos
y armábamos castillos en el fondo del aire
en que contarnos risas como dos niños buenos.
Añoro imaginar aquellas otras islas
con cavernas rosadas y rosas de silencio.
No consigo olvidar esa flor que tu arena
abandonó en mi mundo cuando se fue muy lejos.
En aquel otro ayer, jugábamos con luces
e iluminados íbamos inventando universos.
Quizás, en algún lado, el galeón de otra vida
nos esperará anclado, amarrado a lo incierto.
Por lo puentes sin rumbo que unieron las orillas
pueden andar los pasos la luz de los regresos.


























