
Esta pandemia es una de esas cosas que colocan al humano frente a realidades que existen por siglos pero solo cada cierto largo tiempo nos recuerda que si no cambiamos de rumbo, un día nos sorprenderá algo que ni siquiera el aislamiento o cualquier otra medida nos será suficiente para sobrevivir.
El hecho de que hayan existido varias civilizaciones a través de millones de años nos demuestra que algo ha pasado en cada una de ellas. No podemos decir mucho, pues sabemos muy poco qué sucesos han ocurrido. Poco nos han enseñado en escuelas y en la historia. Tendrán sus razones.
Un virus como este no creo que naciera del aire, pero eso no es el tema ni el saber de dónde provino nos va a salvar. Lo importante es darse cuenta de lo extraña que es la vida y cómo tu actitud es modificada como una tragicomedia.
Anoche, a unos 50 metros de mi casa y en pleno toque de queda, unos gritos desesperados despertaron a todo el barrio, un joven falleció y los familiares perdieron el control y fueron horas de quejidos mientras los policías no sabían qué hacer pues el drama se trasladó a las calles circundantes con personas llorando y corriendo como locos. Una escena dantesca
En una guerra puedes salvar personas con solo darle albergue o esconderlos de persecuciones y también matar para salvar a otros, pero este virus trastorna toda la psiquis humana y las secuelas son peores que la propia guerra.



























