Debate sobre un poema de Morgana de Palacios

Yo, mi, me, conmigo

Pasa el año y el mundo continúa
su esquizofrénica huida hacia adelante.
Aguanté el empujón. No fue bastante
para la fe que en mí se desvirtúa.
Mi corazón hastiado sobreactúa
en el teatro de lo conceptual
pero la mierda flota en un fangal
de conmiseración y victimismo.

Los dientes se me afilan con el mismo
hartazgo con que escupo lo banal.

El ambiente rebosa campanillas
y el tópico amoroso se debate
entre la patochada del dislate
y la emoción fingida en angarillas.
Todas las flores de las buganvillas
sueñan abrirse al sol de mi blasfemia
porque me he convertido en la pandemia
que asolará sus ripios de futuro.

Inimitable en este claroscuro
de luces asombradas de bohemia.

No hay nada que perder ni que ganar
nada intenso saldrá de boca alguna
nada que me alborote en la comuna
de retóricas sin acidular.
Nada que me apetezca modular
con voz de princesita en su atalaya
nada que no me lleve a la metralla
que violó mi carne sin recato
y desgarró mi dulce anonimato.

Soy yo, mí, me, conmigo en la batalla.

Análisis del poema

Antonio Alcoholado

Un apunte ortográfico y una pregunta métrica:

Sobre lo primero, creo que el «mi» posesivo debiera ser un «mí» personal, dado que es una secuencia de pronombres.

Sobre lo segundo, en el verso 2

su esquizofrénica huída hacia adelante

no me aclaro si escandes 13 sílabas (no haciendo sinéresis en ‘huida’ [hu.í.da], como parece indicar la tilde), 11 sílabas (descontando una de la esdrújula, pero me extrañaría por su posición en el verso, e implicaría además hacer sinéresis en ‘huida’), o si se trata de un alejandrino (aplicando ley de penúltima en el primer hemistiquio: sues.qui.zo.fré.ni.cá [6+1]).

Me decanto por la primera opción, pero me queda la duda.

Morgana de Palacios

Sin duda, Antonio, la tilde brilló por su ausencia.

Sobre lo segundo, en el verso 2

su esquizofrénica huída hacia adelante

no me aclaro si escandes 13 sílabas (no haciendo sinéresis en ‘huida’ [hu.í.da], como parece indicar la tilde), 11 sílabas (descontando una de la esdrújula, pero me extrañaría por su posición en el verso, e implicaría además hacer sinéresis en ‘huida’), o si se trata de un alejandrino (aplicando ley de penúltima en el primer hemistiquio: sues.qui.zo.fré.ni.cá [6+1]).

Y aquí la tilde brilló por su presencia inadecuada, aunque no la tuve en cuenta a la hora de escandir. Y no, ni sinéresis ni diéresis, me sonó muy bien con esas sinalefas encadenadas.

sues/qui/zo/fré/ni/cahui/daha/ciaa/de/lan/te—- 11

Gracias por hacérmelo notar, Antonio. Estas décimas son importantes para mí y suelo recordarlas alguna vez que me lo pide el cuerpo.


Carmen Jiménez

Hola, Morgana. Por tu respuesta a Antonio, deduzco que estas décimas son antiguas. Eso me alegra porque expresan tanta decepción y amargura que es un alivio saber que no se corresponden con tu estado anímico actual.
Me parecen muy buenas y fluyen con mucha naturalidad.

En tu respuesta a Antonio dices que ese verso:

su esquizofrénica huida hacia adelante.
te sonó bien y lo escandes así:

sues/qui/zo/fré/ni/cahui/daha/ciaa/de/lan/te—- 11

Esa respuesta tuya me hace saltar una duda: Os he leído en varias ocasiones que la sílaba donde recae el acento principal debe estar libre de sinalefa. Pero en el verso en cuestión no sólo se hace sinalefa en sexta, más aún, se hace trialefa.

A mí, igual que a Antonio ese verso me llamó la atención. Si puedes decirme si hay algo que se me escapa (quizás, otra norma que yo desconozca) o simplemente es que lo has dejado así porque a ti te suena bien y listo.


Morgana de Palacios

Efectivamente, Carmen, la sinalefa o trialefa (da igual) no se debe hacer si coincide con el acento obligatorio.
Aquí la sexta no es tónica y sí tiene un acento fortísimo en la 4, con 4 átonas anteriores, por lo que tendería a buscarse otro acento en 8 del sáfico, cosa que tampoco sucede.
A mí, en mi oído, como el contexto es de endecasílabos, el acento en 7 se me destonifica, y tiende a considerar también átonas las cuatro sílabas siguientes hasta el 10.
Seguro que Antonio sabe mucho más que yo sobre esta curva de sonido que mi oído da por buena, es más, te diré que me parece un verso más que interesante con esas trialefas que no me resultan disonantes.
También me suena bien si pienso en él como un verso compuesto:
su esquizofrénica 6-1 hui-daha-ciaa-de-lan-te —- 11
Por lo que sea, me niego a cambiar ese verso, ya que, repito, me suena de maravilla.
Considéralo un capricho de autor.

Con respecto al verso que también te llama la atención, no puedo decirte más que lo que le dije a Jorge. A mí no me llamaría la atención en absoluto la utilización de la diéresis.


Antonio Alcoholado

Veo una dificultad teórico-práctica en la trialefa del verso 2, que podría explicar la atención recaída sobre su escansión:

El principio fundamental de reducción de grupos vocálicos a una misma sílaba (Navarro Tomás, [1918] 1923) especifica que una vocal más cerrada entre dos más abiertas inevitablemente separa esas vocales más abiertas en sílabas distintas: ‘aea’ [a.ea], ‘oio’ [o.io].

En caso de articularse como diptongo, la ‘u’ de «huida» tiene función semiconsonante, dado que el núcleo de la sílaba sería ‘i’, [wí.da].

Lo que hace de la ‘u’, en esa estructura silábica, un sonido más cerrado que la ‘i’, lo que impediría la unión silábica al interponerse entre dos sonidos más abiertos, incluso si se perdiera el acento de la ‘i’: «es.qui.zo.fré.ni.[ka.wi].da.cia.de.lán.te».

La solución a esto sería transformar la ‘i’ en semiconsonante de ese diptongo, invirtiendo la estructura de la sílaba y, con ello, la posición del acento léxico: [úy.da] en lugar de [wí.da]. Lo que aleja a la palabra de su pronunciación habitual, pero no por ello es imposible, aunque sí que se trataría de una unión silábica que oscurecería el significado, en la audición: «es.qui.zo.fré.ni.[káuy].da.cia.de.lán.te».

Ya te digo, no es inviable, pero es anómalo.

Por otro lado, se debe tener en cuenta que se trata de uno de esos puñeteros hiatos excepcionales (diptongo desde el punto ortográfico pero hiato comúnmente en el habla, como el [i.a] de ‘inviable’ dos líneas más arriba). En la raíz latina hay una consonante /g/ entre ambas vocales, cuya frontera silábica se ha seguido manteniendo tras su desaparición: manías arbitrarias de los hablantes, porque también había una consonante inicial /f/ (tempvs fvgit) que en el habla no ha mantenido hiato, aunque en la versificación del siglo XVI todavía daba lugar a escansiones dispares.

Quizá se podría contemplar la alternativa sin ‘hacia’, pero haría endecasílabo dactílico:

«su esquizofrénica huida adelante» [swes.ki.zo.fré.ni.ka.wí.da.de.lán.te],

o un cambio en el orden de palabras, manteniendo hiato en ‘huida’:

«su huida esquizofrénica adelante» [su.í.daes.ki.zo.fré.ni.ka.de.lán.te].


Gavrí Akhenazi

Yo creo que no hay que complicar tanto la cosa. Me parece bastante más sencilla la explicación de por qué suena bien.

Verso en cuestión:

su esquizofrénica huida hacia adelante.

sues/qui/zo/FRE/ni/cahu/I/daha/ciaa/de/LAN/te = resultado, un dodeca

Hemos discutido varias veces, no con los nuevos miembros sino con otros, la razón de que ciertos dodecas suenen bien entre un montón de endecas y que ciertos endecas puedan a la vez ser endecas y dodecas y hemos llegado, probablemente de manera empírica, a ver (la práctica hace al maestro) que ciertos endecas que tienen aguda en 5ª, encajan entre dodecas y que ciertos dodecas, con esdrújulas en pie de rima de primer heterostiquio (se da en los 5/7) se transforman en endecas sin dificultad.

Creo, como conversé con Morgana, que esta es la razón real de porqué ese verso no suena ni del todo mal ni del todo bien.

Son casos raros. Alguna vez lo charlamos también con Fernández cuando estaba escribiendo su Manual, porque si bien no presentan una escansión precisa, ya que en este caso el heterostiquio estaría difuminado, a los efectos de vocalizar, la cosa presenta una plasticidad aceptable dentro del rango sonoro que el oído viene registrando.

Creo que esa es la verdadera razón. La percepción auditiva entre el resto no resulta disruptiva, quizás sí un tanto rara, como cuando tenemos esos endecas vacíos en los que parece que el acento obligatorio no llegara nunca.

Al menos, lo ofrezco como una singularidad para pensar.


Morgana de Palacios

Lo que esa cabeza tuya guarda es asombroso, Antonio. Ya quisiera yo retener la quinta parte de lo que tú explicas.

A Gavrí tampoco le termina de cuadrar la cosa, ya ves que lo ve también con diéresis y termina convertido en un dodeca.

Estoy empecinada en el sonido, pero no creas que no veo la imperfección del verso.
El dactílico no me gusta ahí, porque es otro ritmo.
Pensé en girar la frase, como me aconsejas, con otra palabra que no fuera huida para eludir el hiato.

su fuga esquizofrénica adelante

su esquizoide evasión hacia adelante

que lo dejaría normalito y listo para sentencia, pero algo tiene ese puto verso que me ata a su sonido, no sé, tendré que despegarme de él o la que va a terminar esquizo voy a ser yo. (ríome).

Y sí, negro, entiendo lo que quieres decirme, y me acuerdo de aquellos debates sobre endecas acentuados en 5 o 6 agudos, que según el contexto podían ser perfectamente dodecas. En este caso habría que quitarle una sílaba a esquizofrénica por esdrújula:

su esquizofrénica (5) hui-daha-ciaa-de-lan-te— y tendríamos un perfecto endecasílabo, sin tener que separar el diptongo de marras.

Muchas gracias a los dos por el apuntalamiento eufónico y por no llamarme chiflada directamente. Ya veré si lo dejo y que se partan la cara mis tratadistas futuros (ríome).

Os amo fervorosamente, Antonio, Gavrí, pero no por guapos, sino porque aún me queda un mundo por aprender de vosotros.


Antonio Alcoholado

Vistas las diferentes opciones, la del dodecasílabo 5/7 que explica Gavrí tiene todo el sentido del mundo: resalta entonativamente «esquizofrénica», desoscurece la secuencia, y tratándose del segundo verso, cuando el ritmo del poema no está firmemente establecido aún, la leve discrepancia en número de sílabas se percibe más como un titubeo rítmico, una busca entre alternativas, que a partir del tercero se asienta en el endeca.

También me sería una ruptura de ritmo agradable en una posición más tardía, como apunta Gavrí. Siendo ajeno a aquel debate mencionado, me planteo probar en la práctica esta alternancia rítmica que rompe la monotonía (ya sabéis que me gustan las perversiones rítmicas).

Abrazos

P. D. Sigo insistiendo, en cualquier caso, en que como alejandrino por ley de penúltima en «esquizofrénica» también me cuadra.

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