Poema de
Morgana de Palacios

Sirve dos copas más
Lo que yo escribo repercute en ti
y cruza vidas con tu día muerto,
equilibra tu voz
y te transmuta el rostro
si te susurra algún verso prohibido.
Lo que tú escribes me imagina a mí
bailando en algún pub
fuera del mundo
—levísima distancia entre los cuerpos—
mientras hablan desórdenes los ojos.
Saja tu letra el aire del augurio
como un largo cuchillo
deseado
y mi sibila intuye cicatrices
para lamer despacio
cualquier noche
después de que te pierda mi mirada.
Sirve dos copas más
y haz que me importe un bledo
la desmesura de la mente ardida.
Sé nuevo para mí que yo
probablemente
si uno mis pedazos con tu verbo
nunca seré la misma.




























