
Pensamientos, por Silvana Pressacco
La soberbia del guía consiste en creer que, sin su norte, el horizonte de los otros desaparece.
Creer que sin nuestro aliento el otro se asfixia es la forma más sutil de anularlo.
Protegemos a los hijos del frío del mundo porque no tenemos la valentía de verlos temblar.
Ser la espalda de los otros es la forma más soberbia de volverse invisible.
Si eres el cimiento de otro, nunca conocerá tus ojos.
Ofrecerse como respuesta a todo es la forma más rápida de quedarse sin preguntas propias.
La entrega absoluta es la soberbia de creer que al otro no le basta con su propia fuerza.
Chispazos, por Héctor Michivalka
Ante la penetración y vuelta de tuerca de la llave, la puerta cede, animosa. A veces lo manifiesta con los gemidos de las bisagras.
Al lápiz lo jubilan cuando le queda un pedacito de vida.
La pluma escribe con cautela; en cambio, el lápiz cuenta con el consentimiento del borrador.
La fotografía captura el momento y éste cumple su condena entre las paredes de la nostalgia.
El cigarrillo, sin ser hereje, está condenado a consumirse en el fuego.
Una mujer perdida es la que siempre encuentras en la misma esquina.
El sesenta y nueve es más remoto que el número cero.
El francotirador que tiene un ojo virado siempre goza de un buen ángulo de tiro.
Rico, es todo aquel que no es pobre, y pobre, es todo aquel que sueña en dejar de ser lo que es.
La tortuga es un casco militar que sigue reptando.
Los sueños que nos hacen realidad, por Jorge Aussel
Las salinas son mares
que soñaron con ser nubes.
Nunca sueñes
por debajo de tus imposibilidades.
En el rompecabezas de los sueños,
las piezas son los cómo.
A veces luchas más
contra todos los que te dicen que no vas a lograrlo
que para cumplir lo que tanto has soñado.
Si toda tu familia está de acuerdo con tu sueño,
pregúntate si no será su sueño
El arte consiste en aprender a soñar
con los pies en la guerra.
Quien sueña que camina
ha dado un paso.
Soñar no es un delito,
pero puede ser una prisión.
Soñaba con un mundo mejor,
pero no estaba en este.
Consumas tus sueños
o tus sueños te consumen.





















