
«El arte debe modificar la conducta del espectador o del lector.»
Orlando Estrella nació en la República Dominicana.
Estudió en la Escuela de Bellas Artes y en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD). Es licenciado y profesor de artes plásticas. Ha sido el fundador de la escuela de artes Orozco, donde ejerció de director y profesor desde el año 1981 hasta el 2000. Además, ha sido instructor de arte y alfarería durante cuatro años en un centro de rehabilitación, del que fue diseñador de programas artísticos y fundador de su taller. Así mismo se encargó del diseño y asesoramiento del taller de artes y alfarería en el centro de educación especial Sirius, desde el 2001 al 2010. Ha ejercido también como profesor particular de varios jóvenes autistas y de condiciones especiales.
Durante casi veinte años se dedicó a labores altruistas de ayuda humanitaria en situaciones de desastre natural, tales como limpiar las calles del escombro de los ciclones o rescatar personas de ríos y cañadas.
Inclinado a la escritura tardíamente, su actividad literaria comenzó al llegar a Ultraversal.
Anteriormente se dedicó a dar forma a varios escritos (borradores) de sus actividades vitales, educativas y políticas.
Fue Galardonado con el primer premio Pool Hermanos del concurso de acuarelas en el año 1980.
—¿Desde cuándo escribes?
—Siempre he escrito en borradores, pero como un diario. Algo caótico, sin escuela. En la universidad la profesora de letras me decía a toda voz «eso es lo tuyo» refiriéndose a mis trabajos o tareas. Nunca le hice mucho caso, más por estupidez que por convencimiento, además estaba imbuido en otras actividades. Escribo en serio desde mi llegada a Ultra. Esta ha sido mi casa, mi patio de peleas, y mi escuela literaria.
—Eres también artista plástico ¿Crees que la pintura y la poesía tienen algún punto en común?
—Creo que todas las artes poseen puntos en común. La creatividad puede ser uno de esos aspectos. Hay que destacar que la intención del autor es determinante cuando se habla de creatividad. Por ejemplo, en la plástica no es lo mismo copiar el tema, paisaje u otro asunto de manera fotográfica, que hacerlo con un interés creativo usando la imaginación para enriquecer la obra. La poesía requiere más de la actividad imaginativa pues trabajas con imágenes conceptuales, creadas por el autor.
—Has realizado numerosas exposiciones pictóricas. ¿Cuál recuerdas de una manera especial?
—En la primera tuve la ocurrencia de acompañar el título de la obra con un pequeño poema. Extraño, pues no estaba en poesía en esos tiempos. Temas de cerros y niños marginados. No eran obras muy perfectas, eran mis comienzos. No conservo un solo ejemplar de ese catálogo, tampoco sé si algún periódico de la época tendrá archivado algo al respecto.
—¿Piensas que la poesía es un arte?
—Claro, la poesía era la vía a través de la cual se planteaban las discusiones filosóficas en la antigüedad. Es el arte más particular, sin sonido ni imagen, poseedor de un poder de atracción del lector.
—¿Cuál es para ti la función principal del arte?
—El arte debe modificar la conducta del espectador o lector. Claro, dentro del contexto que abarca la obra, en su breve momento de interacción. Una obra artística sin mensaje que no provoque alguna reacción positiva o negativa es sólo un intento fallido.
—Has sido profesor de pintura en varios centros. Háblanos de tu experiencia.
—Los centros de educación especial son un mundo aparte. Un reto a la hora de descubrir un método para aplicarlo a personas con diferentes condiciones tanto físicas como mentales. En materia de pintura descubrí a unos pintores ingleses que usaban los colores de una manera particular, pinceladas sueltas y llenando los espacios muertos con cintas, destellos de luces y otros detalles. Este procedimiento erradicaba el estrés en los alumnos y los motivaba al trabajo. Los resultados fueron muy positivos, los trabajos eran adquiridos en las ferias que organizaba la escuela. Nunca antes se vendían.
Esa es una manera de apreciar lo positivo de los resultados.
En mi escuela personal tuve experiencias con alumnos mayores, ejecutivos, empresarios, motivados por cursos intensivos nocturnos. Personas con deseos frustrados sobre el arte que demostraban un talento que me sorprendía.
—Escribes prosa y poesía. En qué área sientes que te desenvuelves mejor.
—El contacto con la poesía es más directo por sus características. En mi caso al tener tantas historias y vivencias que contar no me atrevo a decir que aprecio más a la poesía. Ahora, mi accionar en lo poético es más efectivo pues la prosa requiere más estudio y práctica.
—¿Qué temas tratas principalmente en tu obra escrita?
—Los temas relacionados con lo vivido, no creo tener un tema favorito.
—¿Y en tu obra pictórica?
—En este caso los temas son más variados. Los nocturnos son muy recurrentes, las calles y los cielos de tormenta poco comunes. Las personas en mis cuadros son escasas.
—¿Todos tus poemas y prosas son de temática realista?
—Casi todos mis trabajos corresponden a vivencias o derivados o influenciados por esas vivencias. Una vez leí algo como «nunca escribas un poema que no hayas vivido».
En una ocasión escribí un relato «El investigador raro» todo ficción, pero derivado de una vivencia. Un amigo al borde del suicidio me pidió algo insólito, su padre fue asesinado y el autor andaba en las calles, decía que no podía vivir con esa carga y sólo vengar a su padre podría devolverle cierta paz. Me pidió que lo camuflara para proceder a su acción. Él no quería volver a la cárcel. Lo pedía en mi condición de artista, pensaba que yo podía complacerlo. Mi relato es diferente a todo esto, pero me inspiró este caso.
—¿Te parece que la poesía debe ser comprensible para todos los lectores?
—La capacidad de comprensión de los humanos es muy variada, es imposible que la poesía tenga esa posibilidad, no sólo la poesía, ninguna manifestación de arte lo puede.
—¿Te consideras un poeta social?
—No sé, a pesar de que trato esos temas con frecuencia. Diría que testimonial o algo parecido.
—¿Crees que poesía y prosa pueden manifestar de igual modo la poesía testimonial?
—Claro, no veo ninguna barrera en esa posibilidad. La diferencia puede estar en que la prosa profundice y sea más explícita a la hora de abundar en el tema.
—Y por último ¿qué proyectos literarios o pictóricos estás preparando?
—Quiero publicar un par de poemarios. Además, uno de relatos breves principalmente «Anécdotas carcelarias» y otro de relatos varios. Tengo en mente un guion de un film y la posibilidad de participar en la filmación. Para esto último tendré que robar un banco. (risas)
En materia pictórica el Covid me frustró dos exposiciones y las dos personas que seguían mis obras y realizaron mis anteriores fallecieron. En ese tenor estoy huérfano, soy lento o inútil a la hora de negociar mis trabajos, nunca he sabido venderme.
—Muchas gracias Orlando. Ha sido muy agradable conversar contigo.
—Gracias Rosario, espero haber llenado tus expectativas. Agradezco que tomaras tu tiempo en mí.



























