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Consideraciones sobre originalidad

> Debatido por Varios autores

Propuesta de Nandi Posada: ¿Qué papel juega la originalidad a la hora de escribir?

Jorge Ángel Aussel
Yo quisiera que empecemos por definir la palabra. ¿A qué nos referimos exactamente cuando hablamos de «originalidad»? Las definiciones del diccionario ayudan poco en estos casos. Así que sería interesante saber qué es para cada quien ser original. Si la originalidad se entiende como «creatividad», entonces diría que su papel es fundamental. Si la originalidad se entiende como «novedad», entonces diría que lo novedoso está en la creatividad que tenga un escritor para decir a su manera lo que ya otros pueden haber dicho millones de veces a lo largo de los últimos cinco mil años.

La originalidad

La originalidad es ser tú mismo
incluso cuando actúes los guiones
que otros escribieron —actuaciones
en contraposición al histrionismo—.

Con la espontaneidad del aforismo,
la transparencia de las emociones,
la sencillez que entrañan los botones,
la amplitud sempiterna del abismo.

Es ser uno en el Todo, todo en uno,
igual a los demás —como ninguno—
y diferente —como somos todos—.

Formamos parte de los mismos lodos
pero sería absurdo el universo
si al ser soneto, le restara un verso.

Lo escribí de memoria, así que espero haberlo escrito bien. Eso es lo que yo pienso sobre la originalidad. Para mí, ser original es ser uno mismo, con todo lo que eso conlleva. Podríamos entenderlo como encontrar la propia voz para decir las cosas a la manera de uno y no ser una simple imitación de otro u otros o incluso, del inconsciente colectivo de la época en la que vivimos. Un escritor que no se cuestiona el mundo tal y como se le presenta, ¿es un escritor? Para mí, la originalidad, muchas veces, surge del cuestionamiento; de cuestionarse el día «gris», el cielo «plomizo» o que «Todo lo que no te mata te hace más fuerte». Escarbando en lo que parece estar escrito en piedra, es donde la voz de uno puede emerger para expresar su punto de vista. El suyo propio. Entonces, ¿qué papel juega la originalidad desde esta óptica? Lo es todo. Sin eso, para mí, no hay escritor. Hay una fotocopiadora. Pero ojo, que además, creo que el arte está en ser original y, aún así, seguir siendo accesible. Claramente no vas a ser igual de accesible para todo el mundo, pero tus «originalidades» tienen que tener una lógica explicable a través de la razón, aunque apunten a despertar las emociones. Si no hay lógica, hay humo. Y el humo no es originalidad. Aunque sea de colores llamativos, es solamente humo. Un escritor es un comunicador. Si no comunica, ¿qué clase de escritor es? Así que, para mí, la «originalidad» debería potenciar el acto comunicativo. Espero no haberme apartado demasiado de la consigna.

Yamil Oyola
Buen día.
Bastante de acuerdo contigo, Jorge.
Es verdad que la originalidad difícilmente puede estar el lo que se dice puesto que todo ha sido dicho ya.
La originalidad está en la voz de quien escribe, en su estilo,
es un sello de identidad y como tal es único e irrepetible.
Está en la manera de utilizar el lenguaje.
En la resemantización, término tan bueno que aprendí en Ultraversal; la manera que tienen los buenos escritores de encontrar nuevos significados, nuevos usos a las palabras.

Gavrí Akhenazi
Bueno, este asunto creo que ya lo tratamos en sus otros aspectos y generó tantas rispideces entre los que querían que su posición fuese la única fe, que espero, esta vez, aunque repitamos lo mismo de la vez pasada, poder hablar con más y mejor sosiego. Entiendo que va a ser así, porque todos los de piel sensible pero de ego sobredimensionado, partieron con viento fresco.
La pregunta acerca de qué es originalidad es casi como lo del huevo y la gallina, porque la originalidad cada uno la entiende a su propio modo. Desde el que clava una banana en una pared y dice que es una obra de arte, hasta el que descubre las figuras literarias y piensa que emplearlas es hablar de un planeta recién descubierto, cuando no hay nada más viejo en la escritura que sus herramientas.
Imponer ese criterio como innovador es casi ridículo. Que uno no haya arribado al asunto por falta de conocimiento no quiere decir que lo que acaba de conocer no sea viejo como el mundo.
Entonces, creo que es el asunto del cómo y no del qué. Es la forma que se le da a ese cómo y de cómo (valgan las redundancias) trabajamos en él desde los cuestionamientos a lo demasiado visto.
Cada autor debe explorar su impronta. Eso te hace autor, creo yo. Ya que autor significa justo que uno es dueño de una creatura propia. En el simplismo absoluto, la definición de autor nos lleva a: persona que es causa de algo, persona que inventa algo. No lo digo yo. Lo dice el DRAE.
Ahora bien. Copiar modelos no es ser autor de nada más que de una copia o sea, no un autor sino un copista, como los que pasaban en la antigüedad los viejos textos para compilarlos. Un copista es un imitador de formas. De esos, tenemos demasiados.
¿La originalidad está en los temas? Lo dudo mucho. Ha pasado tanta agua bajo el puente que no hay nada nuevo bajo el sol (sepan disculpar la poca originalidad de mis palabras).
Por eso, creo que la anécdota más simple, bien trabajada desde el cómo se cuenta, resulta originalísima frente a una propuesta original, trabajada desde lo convencional. Y ahora surge la pregunta ¿qué define este tipo como convencional?
Lo que se sabe que funciona porque le ha funcionado a miles de tipos antes. Eso es convencional. Lo que se usa siempre, lo que ya ha sido aceptado, lo que no arriesga, lo que no se separa de la masa acrítica para plantear algo superador.
Luego, nueva pregunta ¿qué piensa este tipo que es algo superador?
Lo que se comunica desde la sorpresa, pero se comunica. No uno de esos que necesita, para ser leído, escribir primero un manual de cómo interpretarlo.

La comunicación en la escritura es un hecho básico, porque la escritura es eminentemente comunicativa. Si el autor decide no comunicarse, como algunos casos que se pueden apreciar en el foro, aunque exista un cierto impacto estético en la propuesta, no pasará de eso. Luego ¿es un modo de originalidad el solamente producir un impacto estético y que el lector lo reciba como si mirara un petroglifo? Vaya usté a saber.
Hay gente para todo. Incluso para la incomunicación, que con tal de resultar «originales», darán todo por genial, aunque no entiendan nada.
Lo que comunica siempre será el cómo.
Al menos, pienso que la originalidad radica en eso y no en andar probando teorías extravagantes o suprimiendo cada nexo, cada artículo y adjetivo como si fueran una bacteria asesina de textos.
Creo que la aplicarle rango emocional a la escritura y buscar hacerlo desde nuestro cómo, es lo que diferencia a un autor de un copista.

Disculpen si no queda del todo claro. Mi lucidez hoy no anda en niveles óptimos.

Nandi Posada

Bueno, realmente la originalidad tiene su peso en cuanto a que todos aspiramos a ella, al menos en ciertos momentos. Digo eso porque creo que con los años ese deseo disminuye. Quizás porque uno ha encontrado ya su voz y se siente cómodo en ella , sin tener que arriesgar ni buscar nuevos caminos .
Cierto lo que aquí se dice, la originalidad radica ahora en la forma de decir lo que ya se ha dicho, pues, como leí una vez, después de Grecia,Roma y La Biblia, todo ha sido dicho. Así que buscamos esas formas diferentes. Las buscamos en ciertos momentos, porque como he dicho, creo que ese deseo va acorde al ímpetu de los inicios. Cuando uno se asienta se vuelve más capaz de aceptar que tampoco es tan grande eso de buscar lo diferente y que es más importante la creación de un estilo que el romper esquemas anteriores. Es decir, buscar esa forma tuya que te defina.

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