«Te confieso» y otros poemas

Escritos por Foto del avatarSilvana Pressacco

Te confieso

Te confieso
que sigo siendo el pájaro de una década atrás
ese que permanece en una jaula abierta.
Recuerdo cuántas veces impulsaste mi vuelo
prestándome tus alas
para arribar a mundos diferentes
en donde no existía lo perfecto
o no me preocupaba.

Desde que concediste la caricia
de niño enamorado
al horizonte inmenso que siempre te inspiró
dejé de ser península obstinada en ser puente
solo para alcanzarte,

soy apenas un verso postergado,
una nada de barro que hunde en el silencio.

La tiranía del orden

He vuelto a cercenar la frase justa
-esa que porta el rayo y la evidencia-
solo por no quebrar el aire tibio.
Hay un rumor de vidrios en mi pecho,
un galope de sombras que reclama
su derecho al estruendo y a la herida.
Pero impongo la calma de los muros,
el barniz del silencio que protege
esta paz de cartón donde habitamos.
Muerdo mi propia lengua hasta que sabe
a metal y a renuncia, mientras miro
que mi quietud es combustible ajeno.

Soy el guardián de un orden que me asfixia,
un mapa de verdades enterradas
para que el otro duerma sin incendios.

Geometría del decoro

Habito una desierta geometría,
un orden de cristales, de filos y de sombras
donde el aire se ensaya
para no herir la luz de los espejos.

Afuera el mundo grita,
pero aquí, tras el muro transparente,
mi celda es una tregua de cal y de cuchillos.

Adivino el incendio de mi afuera
y el cauce de la sangre que reclama
su derecho al estrépito;
mas si muevo la lengua, si pronuncio
el verbo que fractura los relieves,
lloverá la armonía con mil formas de vidrio.

Es un exilio puro,
una jaula de sal donde me aquieto
mientras guardo el decoro del que calla,
sin delatar que esta inercia tibia
es tan solo un umbral
entre la voz honesta y mi resguardo.

Foto del avatar

Silvana Pressacco

Artículos: 25